a partir del 1 de julio de 2008 cambió la denominación legal de CIF por NIF que hasta entonces era usado exclusivamente por las personas físicas. Esta modificación normativa se produjo con la orden EHA/451/2008 (PDF). En dicha orden, además del cambio de denominación también se establece una nueva fórmula para elaborar la composición del número de identificación fiscal en función de si es sociedad civil o mercantil, nacional o extranjera, unión temporal de empresas, etc. Pero lo más importante, más allá del cambio en su elaboración, es el hecho de que casi ninguna empresa con forma societaria que anteriormente disponia de CIF, haya eliminado esta expresión y sigue usándola en todos los documentos. Podemos comprobar en las páginas web de las principales empresas españolas como siguen haciendo uso del CIF y no sólo en pymes con, quizá, menor soporte jurídico o de asesoría. Es más, despachos de abogados especializados en el ámbito mercantil y fiscal también incurren en este error.